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A Comunidades Módulo Bienvenido Paisano Verano 2012

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En la tenencia más poblada de Michoacán inicio la presencia del módulo itinerante “Bienvenido Paisano Verano 2012” el cual recibió la visita de cientos de connacionales quienes en esta temporada de verano, vienen de visita hacia su lugar origen.

El Delegado Local del Instituto Nacional de Migración (INM), Ismael Abarca Gutiérrez destacó que ´Bienvenido Paisano Verano 2012´ se reactivó del primero de julio al 31 de agosto, época en la que muchos mexicanos que residen en Estados Unidos deciden hacer un alto en el camino y prepararse para pasar unas vacaciones en su tierra natal: México.

Dijo que espera que durante la presente semana cientosde mexicanos que radican en la Unión Americana visiten su lugar de origen, por lo que funcionarios y servidores públicos de los tres órdenes de Gobierno y otros organismos no gubernamentales conjuntaron esfuerzos para hacer que la estancia de los mexicanos que viven en Estados Unidos resulte placentera en México durante las vacaciones de verano.

Precisó que para fortalecer el programa la dependencia cuenta con estudiantes que realizan su servicio social quienes ofrecen orientación a través del módulo itinerante que colocan en las tres principales líneas de autobuses entregando la Guía Paísano.

Más aun a partir del martes 24 el módulo itinerante extendió sus servicios hacia las cinco tenencias del municipio porteño. De tal forma que este miércoles está orientando a los paisanos que vacacionan en Playa Azul; el jueves 26 en Buenos Aires; viernes 27 en La Mira y el sábado 28 en Caleta de Campos.

Resaltó que los jóvenes orientan a los viajeros para que cuenten con la documentación correspondiente al momento de ingresar y transitar por el interior del país, a fin de que eviten complicaciones legales.

Precisó que este noble programa es un instrumento que salvaguarda los derechos e intereses de nuestros paisanos, y que además, reúne los esfuerzos de los tres niveles de gobierno y de más de 21 dependencias que de manera desinteresada contribuyen para dar un recibimiento cálido y digno a los paisanos, entre las que destacó: Aduana, sector salud, DIF, autotransporte federal, Profepa, relaciones exteriores, PFP División caminos y derechos humanos entre otros

Por último mencionó en el marco de la evaluación del programa Paisano a más de dos décadas de su creación, que se proporciona orientación sobre derechos y obligaciones a los connacionales en la presentación de denuncias, seguridad y protección de sus bienes; además de permitir la instrumentación de políticas, estrategias y acciones preventivas para su beneficio.

 

México del Norte

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Nación de Inmigrantes

 

Dice la sabiduría convencional de este país, que esta es una “nación de inmigrantes”. Es cierto, porque pocos son los gringos que pueden echarle un ojo a su árbol genealógico más de dos o tres generaciones sin encontrar parentela del otro lado del charco (los dos charcos, Atlántico y Pacífico). El que no es descendiente de ingleses era su vecino, irlandés o escocés. Y el que no, se brincó otro charco más, el Canal de la Mancha, y viene de alemanes, suizos, franceses, suecos, noruegos, polacos y demás. Si no son norteños, vienen de tantito al sur, Italia Grecia y demás, o e países que ya ni existen, como Prusia.

O vienen del lado del otro charco, de China, Corea, Vietnam, Filipinas y otros vecinos asiáticos, y de África ya no se diga, aunque en su caso la mayoría no fueron inmigrantes voluntarios. Para el caso, este siempre ha sido un país de brincacharcos. Por lo menos hasta que empezamos a venir nosotros…

Y como dice el dicho, “Como te ves me vi…”. Una cosa es ser descendientes de inmigrantes, y otra es ser “amigo” de los inmigrantes, a pesar de las repetidas declaraciones de la mitad menos uno de todos los políticos del país. Cada ola de inmigrantes ha tratado de resistir e impedir la siguiente.

Trabajando en un proyecto da Calendario Inmigrante para el 2011, francamente me sorprendí de lo anti-inmigrante del país. La primera ley que restringió la inmigración se emitió en 1790, apenas 14 años después de la Declaración de Independencia. Restringía la inmigración a las personas de “buen carácter moral”, frasecita que se sigue usando hasta hoy día. Ocho años después vino la Ley de Extranjeros Sediciosos, que facultó al presidente a deportar a los extranjeros “peligrosos”.

El siglo XIX no fue muy productivo legalmente, pero la represión contra muchos inmigrantes fue bestial. Baste citar los asesinatos de los mineros irlandeses organizados en los “Molly McGuires”, y los de los Mártires de Chicago del Primero de Mayo. Legalmente, a finales de siglo se prohibió a los extranjeros ser dueños de tierras en Estados Unidos.

En los siguientes cien años no solo siguieron tratándolos mal, sino que se acordaron de las leyes; comenzando el siglo, se emitió en 1901 la Ley de Exclusión de Anarquistas, y en 1906 se volvió obligatorio aprender inglés para los nuevos inmigrantes.

El Peligro Extranjero

Y si no había ley, igual. En 1911, el “peligrosísimo” Joe Hill, organizador sindical nacido en Suecia, fue ejecutado en Utah; en 1917 1,186 “peligrosos” huelguistas inmigrantes fueron deportados de Arizona, y en 1927 los italianos Sacco y Vanzetti, fueron asesinados “legalmente”. A los 70 años de su ejecución su juicio se declaró inválido.

Entre 1932 y 1936, millón y pico de inmigrantes mexicanos y sus hijos nacidos aquí fueron “depatriados” y deportados para “liberar” trabajos para los estadounidenses, igualito que hoy hace Barack Obama.

En 1917 se excluyó a todos los asiáticos de poder emigrar a Estados Unidos; de paso, a los “analfabetas, epilépticos y personas de sicopatía inferior”, y a los filipinos en 1934. En la segunda mitad del siglo las “actividades subversivas”, desde nazis hasta comunistas, se hicieron impedimentos para inmigrar. Del 2001 pa’ca, ya ni se diga… todos somos terroristas potenciales a los ojos de la ley.

Pero hay que ser justos. Pese a que he escrito 400 veces que no somos peligrosos, la verdad es que si. Entre docenas de ejemplos de nuestra peligrosidad hubo inmigrantes como los Molly McGuires, Alfred Renton (Harry) Bridges, Joe Hill y Daniel DeLeón, todos promotores del sindicalismo; John Altgeld, que impidió la represión de huelguistas por pare del ejército; Lucy González Parson, huelguista, sufragista y revoltosa sin fin. Y no ha sido peligrosidad personal. Griegos, italianos, alemanes y suecos, chinos y rusos e irlandeses, fundaron sindicatos, hicieron huelgas y “sentones” laborales, logrando crear el Seguro Social, el salario mínimo, la jornada de 8 horas, todas ellas “ideas extranjeras” y peligrosas.

Ahora nos toca a nosotros, en nuestra ola y traemos la peligrosísima idea de que todos somos iguales y tenemos el mismo derecho a inmigrar que todos los de antes. Enfrentamos lo mismo que todos los demás, los anteriores, pero al final vamos a ganar, y ojala cambiemos la dinámica de fregar al que sigue. Es 2011, hora de cambiar este país como lo cambiaron los demás.

Y por cierto, apréndase la historia. Ordene su calendario We The Immigrants 2011 a wetheimmigrants@gmail.com, en vez de poner en su cocina uno del Popo y la Izta del supermercado más cercano.

De Ganones y Perdidosos

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Jorge Mújica Murias

“We will come back”, “nosotros volveremos”, escribía un amigo del movimiento inmigrante la noche del martes del Día de Muertos, cuando ya no había vuelta atrás y se hizo evidente que el Partido Demócrata perdería su mayoría en la Casa de Representantes en Washington. No nomás por hacerle a la ironía sino realmente intrigado, le pregunté a quiénes “nosotros” se refería porque, que yo sepa, “nosotros” nunca hemos estado en Washington más que de turistas o cabildeando políticos.

La elección en que el Partido Demócrata perdió hasta la camisa tendrá varias consecuencias para la comunidad inmigrante, sobre todo en cuanto a programas sociales de ésos que estamos acostumbrados a pensar, particularmente lo latinoamericanos, que son responsabilidad del gobierno, como la educación y la salud,  pero a final de cuentas “nosotros” ni ganamos ni perdimos. Nunca hemos participado realmente del juego político. Somos simples espectadores.

No faltó, por supuesto, el despistado que asegurara que los latinos ganamos esa tarde debido a que varios “de los nuestros” ganaron, sin darse cuenta de que los latinos ganones no sean realmente “nuestros”, de la mayoría inmigrante. Por citar tres casos, ganaron Marco Rubio, Susana Martínez, y Brian Sandoval. Pero sus bonitos apellidos en español se opacan con una simple realidad: todos los tres son Republicanos.

Rubio, elegido Senador por Florida, favorece la ley anti-inmigrante de Arizona SB1070 y recibió apoyo del Tea Party; Martínez, primera mujer y primera latina electa como gobernadora en Nuevo México, favorece “asegurar las fronteras”. Por no dejar, Sandoval, primer gobernador latino de Nevada, favorece también la ley SB1070. Entre los perdidosos hay también un latino: se regresa a su ranchote en Colorado el congresista John Salazar. Entre los que de alguna manera se salvaron de la catástrofe están Joe Baca, Dennis Cardoza y Loretta Sánchez, todos los tres de Califas. Todos los cuatro son de los llamados “Blue Dogs” del Partido Demócrata, un grupo organizado en 1994 después de otra catástrofe electoral igualita, bajo la teoría de que había que jalar al pa’ la derecha porque el partido Demócrata estaba “muy a la izquierda”.

En el caso de Salazar y otros 23 Blue Dogs que perdieron, el electorado decidió que era mejor Republicano conocido que Republicano disfrazado de Demócrata.

De Ilusiones y el Futuro

Estos Demócratas conservadores fueron, con la desinteresada ayuda de los Republicanos, quienes en realidad impidieron que hubiera reforma migratoria en los primeros dos años del régimen de Barack Obama. Cuando el ocupante de la Casa Blanca decía “no tenemos los votos”, se refería a que congresistas como estos no estaban dispuestos a votar por la tal reforma, mucho menos los Republicanos.

Pero para mí el resultado más importante es que perdió una ilusión: la de que el Partido Demócrata era el legítimo representante de los millones de latinos que marcharon y han seguido marchando desde 2006. Desde aquella elección nos habían vendido el choro de que si había mayoría Demócrata nuestra vida se iba a resolver. En vez de marchar, el movimiento inmigrante se dedicó a elegir Demócratas con la falta de resultados ya conocida hasta la fecha.

Visto así, en realidad los inmigrantes salimos ganando. La ilusión ha muerto, y en nuestro futuro habrá la claridad absoluta de que el partido con mayoría en la Casa de Representantes no es “nuestro amigo” y que no “nos va a dar la reforma migratoria”. Menos mal. Es mejor saber que nos enfrentamos a nuestros enemigos, y no pensar que “nuestros amigos” van a hacer algo por nosotros.

El último chance del Partido Demócrata para recuperar esa ilusión sería ponerse las pilas en la última sesión del Congreso este año, la “lame duck”, donde todavía votan los que están, los que perdieron, y usar su mayoría para aprobar una reforma migratoria que nos favorezca. Pero quien crea que la solución es volver a darles mayoría en 2012 y trabaje para ellos estará alucinando ilusiones. El “lame duck” podría, por ejemplo, aprobar el proyecto del Senador Bob Menéndez que legalizaría a millones de indocumentados a cambio de medidas restrictivas muy profundas. De lo perdido lo que aparezca, dicen por a’i. Si no lo aprueban, la mayoría Republicana del futuro lo aprobará de todas formas nomás quitándole la posible legalización.

Lo más deseable sería que los latinos decidan, de una vez por todas, que no necesitamos “amigos” Demócratas o Republicanos en Washington sino estar “nosotros” mismos allá. Si la derecha anti-inmigrante del país llevó al electorado a votar por el lado derecho, hay que empezar a formar mañana el “Tequila Party” para contrarrestar al Tea Party. Y las elecciones de 2012 ya están a la vuelta de la esquina. ¡Salud!